Armonía Permutada (HP1)

Las cuatro tarjetas Armonía Permutada son un excelente recurso didáctico para trabajar la composición, la forma musical, los arreglos y la armonía. Intuitivas, con un diseño sencillo, relativamente grandes (20×10 cm), económicas… Cuatro tarjetas que se complementan y con las que se pueden componer pequeñas piezas musicales.


Edición: Harmony-Games
Impresión: Digital
Copyright: Oriol Ferré, 2013©

9,90

Agotado

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Las tarjetas

Basadas en el movimiento de las voces con grados conjuntos, las tarjetas Armonía Permutada nos brindan la posibilidad de llevar a cabo pequeños arreglos con una línea de bajo. Cuatro tarjetas –con cuatro notas cada una de ellas– que tocadas de manera simultánea pueden generar diferentes secuencias de acordes. Así pues, cada tarjeta interpreta una de las notas del acorde.

Funciones de las tarjetas:

• Las tarjetas 1, 2 i 3 son las que llevan la armonía y se complementan entre ellas para formar los diferentes acordes. Cada tarjeta tiene notas de diferentes colores y un máximo de tres notas diferentes.
• La tarjeta número 4 corresponde al bajo. Todas sus notas son rojas y corresponden a la fundamental del acorde en cuestión.

Colores de las notas:

• Rojas. La fundamental, primer grado del acorde.
• Verdes. La tercera de cada acorde
• Amarillas. La quinta de cada acorde.

¿Cómo utilizar las tarjetas Armonía Permutada?

Las tarjetas se pueden empezar a interpretar desde cualquier lado tomando la dirección que se desee. Por tanto, se pueden escoger varios recorridos: en forma de U, de C, de Z, de N… Hay un total de doce secuencias posibles. En función de la que se escoja se creará una armonía u otra.

Asimismo, en la parte inferior de cada tarjeta se indican todas las posibilidades y cadencias armónicas con cuatro acordes. Como que los acordes corresponden a la cuerda tónica, dominante y subdominante de una tonalidad en do mayor, no importa su orden: ¡el resultado siempre va a sonar bien!

Las actividades

El profesor asigna las tarjetas a cuatro grupos diferentes. A continuación, se establece un orden, por ejemplo, un acorde en forma de Z. El grupo que tenga la tarjeta del bajo tendrá que tocar el acorde “do-sol-do-fa”. El resto de grupos tendrán que tocar los acordes de acompañamiento que correspondan.

Más posibilidades:

• Realizar la actividad con instrumentos. Por ejemplo, un grupo de violoncelos, dos grupos de violines y un grupo de violas.
• Marcar diferentes ritmos para cada tarjeta.
• Crear pequeñas composiciones. Por ejemplo, acordar previamente seguir el orden ZUZ. De este modo, el grupo que tenga la tarjeta del bajo tendrá que tocar “do-fa-sol-do, do-sol-do-fa, do-fa-sol-do”.

Las tarjetas Armonía Permutada tienen muchas posibilidades y facilitan el trabajo del profesor a la hora de preparar una clase de música. Habiendo explicado todo eso, lo único que nos falta es coger la batuta y empezar a interpretar nuestras breves composiciones.